Andrés Zaldívar y el conflicto Servel-Nueva Mayoría: “Se provocó un daño grave, que todavía no es recuperable” El parlamentario cuestiona la falta de prolijidad del oficialismo en la inscripción de primarias municipales.

Son días de cambios para Andrés Zaldívar. El senador DC está dejando su oficina distrital en Santiago, la que ocupó desde su período parlamentario a principios de los ‘90, y ahora se instalará en el Parque Forestal por un tema de espacio. Sin adornos y preparando la mudanza, Zaldívar analiza las complejas semanas en que el oficialismo ha visto en juego, una vez más, su proyección como conglomerado, ante lo cual pide hacer las cosas con mayor anticipación y terminar con la “falta de prolijidad” para revertir el golpe mediático de la fallida inscripción de primarias.

¿Para usted fue un simple error o a estas alturas hay algo más en el impasse entre la NM y el Servel?

-Fue una mala interpretación de la ley, ya sea por el Servel o por quienes pretendieron hacer la inscripción. Ahora, quién tiene razón tendrá que resolverse de acuerdo con los recursos legales que hay. Personalmente creo que el Servel hizo una interpretación demasiado restrictiva, puesto que hay un principio jurídico fundamental, que es que la ley debe interpretarse de tal manera que produzca efecto y no que no produzca efecto, y si la legislación que se determinó fue para producir el efecto de que hubiera primaria, debiera haberse buscado la interpretación más abierta para que las primarias se realizaran. En este caso, al contrario, esto es una opinión personal mía, jurídica, hizo una interpretación brutalmente restrictiva, con la cual se impidió que el pacto de la Nueva Mayoría pudiera hacerse efectivo. Si era necesaria o no la presencia de los presidentes, esa es la interpretación. La directora hizo una interpretación muy restrictiva, que provoca como efecto que la ley de primarias sea más limitada en su capacidad de ser aplicada.

¿La responsabilidad de la directora (S) del Servel marca un mal precedente hacia adelante?

-Lo delicado es que se deje de ejecutar primarias por un tema estrictamente de interpretación formal, no por un problema de interpretación de fondo. El otro hecho que llama la atención es que se diga que no se presentó la documentación. La verdad de las verdades es que no se recibió la documentación porque no estaba uno de los presidentes, no es un problema de que no se haya presentado. Lo lamentable es que este hecho haya pasado en la primera aplicación de la ley. Ahora, creo que efectivamente hemos dado un espectáculo ante la opinión pública de falta de mayor preocupación, haber sido más aplicados. La Nueva Mayoría, queriéndolo o no, justa o injustamente, ha dado la sensación de que no teníamos acuerdo, de que no fuimos prolijos sobre cómo hacer las cosas y que primero hicimos una presentación en un sentido, después le cambiamos el destinatario. Ha habido de parte de la Nueva Mayoría falta de aplicación y la opinión pública tiene un juicio negativo.

¿Esa falta de aplicación a qué la atribuye? ¿Hay un desorden en la NM?

-Hay responsabilidades de las personas que hayan intervenido, yo no quiero radicarlas en nadie porque no he sido parte del proceso, sino sólo un observador desde afuera, pero para otra oportunidad hay que tomar más precaución. El tema fundamental es de una vez por todas tomar nota de que las cosas hay que hacerlas con cierta anticipación y no siempre esperar hasta el último momento para tomar las decisiones. Esta es una cosa muy propia se dice de los chilenos, que siempre esperamos el último día del plazo, en vez de hacerlo con anticipación.

¿Qué falencias de la NM revela este episodio y cómo se solucionan mirando la proyección del bloque?

-Si se mantiene la tesis del Servel vamos a tener que buscar mecanismos, primero profundizar la negociación, llegar más a acuerdos. Yo no veo muchas posibilidades de hacer primarias convencionales, porque no estamos autorizados por ley, no se puede hacer propaganda, estaríamos infringiendo la ley, hay una serie de elementos negativos.

¿Cuánto daño le hace a la imagen de la coalición lo ocurrido?

-Se provocó un daño grave que todavía no es recuperable. Es un daño grave que la opinión pública tiene la sensación de que no fuimos capaces de ponernos de acuerdo, a pesar de que es injusto, tiene la sensación de que fuimos desprolijos para hacer las cosas. Tenemos un daño y es muy difícil de recuperar. El peor daño va a ser ese, que vamos a tener una Nueva Mayoría que no va a poder hacer precampaña, no va a tener recursos para hacer las primarias, y va a estar obligada a hacer una negociación para hacer los nombramientos.

Desde que asumió al mando del partido, Carolina Goic comenzó a ser vista como eventual figura presidencial. ¿La DC debe llevar candidato propio a la primera vuelta en 2017?

-Yo soy partidario de las primarias, no soy partidario de decir que sí o sí hay que llevar candidato hasta la primera vuelta, no creo que sea conveniente, sin perjuicio que dentro del partido hay algunos que creen que sí hay que llegar con candidato hasta la primera vuelta y ahí resolver la alianza. Yo creo que hay que hacer un esfuerzo porque ojalá proyectemos una candidatura única, donde cada uno de los partidos pueda plantear sus liderazgos y la DC me parece muy bien que lo haga. Sobre Carolina Goic, es una figura nueva, que representa una generación distinta a la que la precedimos, su discurso en el funeral de Aylwin causó impacto, se hizo con mucho acercamiento a lo que la gente quería escuchar, y creo que además la DC debe ojalá aprovechar, en el buen sentido, lo que significó la ida de Aylwin, que provocó un remezón, de volver a reflexionar sobre cómo se hace la política.

¿Y cómo ve el rol de la DC hoy día en la NM? ¿La nota un poco aislada?

-No, yo creo que la DC ha tomado este último tiempo el camino que tiene que tener. Siendo leales con la Nueva Mayoría, siendo leales con el Gobierno, que se nos reconozca nuestra propia identidad, que se nos acepten nuestros planteamientos, que seamos respetados y no descalificados cuando planteamos tesis que no son aceptadas por los otros. La DC no es el vagón de cola, no es el arroz graneado de acompañante, es parte importante que debe ser respetada y debe ser considerada.

La próxima semana se cumple un año del cambio de gabinete, ¿cómo ve hoy día la conducción del Gobierno? ¿Ha mejorado la conducción política o todavía tiene algunos ripios?

-Tiene varios ripios, indiscutiblemente. Porque cada vez que hemos tenido temas, hemos tenido dificultades en cada una de las cosas. Empezamos a hacer las cosas y al día siguiente empezamos a discrepar entre nosotros mismos. Seamos francos, hemos tenido dificultades. Estas últimas dificultades que hemos tenido con todo el tema electoral. Todo esto nos lleva a tener una crítica de la gente que se mantiene, y se da en las encuestas.

¿A su juicio entonces, no hay avances en la conducción política del Gobierno?

-Ha habido algunas mejorías, pero en muchos temas aparecen muchas veces discrepancias internas. Las críticas que se le hacen muchas veces a algún ministro, la crítica que se hace por alguna gente al ministro del Interior, Jorge Burgos, es inaceptable, pero la verdad de las cosas es que la Nueva Mayoría tiene que ser capaz de ser más coherente y a pesar de todos los esfuerzos que se hacen por tratar de tener una relación lo más leal posible entre ella, de repente aparecen algunos actores o algunas personas que les gusta declarar, como para desmarcarse del tema y entrar así a críticas que no son convenientes. Hoy día mismo estamos discutiendo si acaso dentro del gabinete hay dos posiciones diferentes respecto al veto laboral. Eso no es bueno. Ahora, es posible que lo haya y no es un pecado que lo haya, lo importante es que no se dé como consecuencia el día de mañana, unos tirando para un lado y otros tirando para el otro.

Reforma Laboral: “No tendría presentación que un Gobierno vetara sus propias proposiciones”

Ha sido uno de los hombres clave en la tramitación de la reforma laboral, y desde su amplia trayectoria como parlamentario analiza el futuro del proyecto tras el revés que provocó el fallo del Tribunal Constitucional.

¿Está de acuerdo o en contra de lo que está pidiendo el bloque PS-PC de enviar un veto para pactos de adaptabilidad, servicios mínimos y exigencia de quórums?

—Por ningún motivo. Esos son acuerdos que se tomaron y son cosas que deben respetarse, y si se van a hacer correcciones son para adaptar y asumir lo que ha resuelto el TC para ver cómo le damos fuerza a la titularidad. En materia de titularidad todos estuvimos de acuerdo. Dentro de la Nueva Mayoría todos votamos por la titularidad y yo estoy de acuerdo con ello. Lo que tenemos que hacer y por eso tenemos que conocer los fundamentos del fallo, es la adecuación de la ley laboral, de tal manera que tenga sus efectos y se pueda realmente aplicar. Pero esto de decir ‘mire, vamos a empezar a revisar las adecuaciones necesarias’; la adaptabilidad es un tema que es importante determinar, que los pactos son propiamente de los sindicatos y así lo dijimos, y no de los grupos (negociadores). Pero todos los demás temas, servicios…hay un acuerdo y creo que no tendría presentación que un Gobierno vetara sus propias proposiciones.

¿Ve peligro de que finalmente la Reforma Laboral no deje satisfecho a nadie? El TC ya bajó algunos puntos y en el oficialismo se piden otros.

—Yo hubiese sido partidario de que ojalá no hubiera habido un reclamo constitucional y que no hubiera habido el reparo constitucional que hubo, pero es un hecho que lo hay, nos guste o no nos guste. Uno puede estar en desacuerdo con el fallo, yo creo personalmente que en materia de titularidad se fue más allá de lo que corresponde, la titularidad debe corresponder a los sindicatos, pero es un hecho que uno tiene que ser respetuoso. Yo cuando juré mi cargo dije que juraba respetar la Constitución y las leyes, por lo tanto, tengo que respetar los fallos del TC me gusten o no me gusten.

¿La DC hoy está jugada más por la vía del veto o por una ley corta?

—Yo estoy hablando en forma personal y he escuchado a los otros senadores nuestros. Nosotros estamos más bien por una ley corta, que primero conozcamos, sin perjuicio de que pueda haber un veto menor, si acaso puede haberlo, pero por ningún motivo un veto supresivo de las cosas que nosotros mismos pactamos y acordamos. Pero puede haber una ley corta que pueda recoger todo lo que el fallo del TC objeta, porque si no en el fondo sería un veto ciego y no creo que sería positivo ni conveniente … En una ley corta ojalá que se reponga la titularidad como corresponde.P Reforma Laboral: “No tendría presentación que un Gobierno vetara sus propias proposiciones”

Entrevista: http://www.pulso.cl/noticia/actualidad—politica/actualidad/2016/05/2-84581-9-andres-zaldivar-y-el-conflicto-servelnueva-mayoria-se-provoco-un-dano-grave-que.shtml

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