No se es más progresista por ser más altanero o más agresivo

El representante DC por el Maule planteó que lo importante es que lo público y lo privado se pongan a trabajar “con reglas claras, que eliminemos ruidos”.

El jueves se cumplen 50 años desde que Eduardo Frei Montalva fue electo Presidente de la República. El actual Senador Andrés Zaldívar fue su Ministro de Hacienda. Tenía 27 años, el más joven en desempeñar el cargo. Hoy, Zaldívar recuerda con orgullo haber sido parte de su gabinete. “El Gobierno del Presidente Eduardo Frei Montalva dejó una marca en la historia, porque hizo cambios fundamentales y los hizo bien. Hasta el día de hoy están dando frutos”, comenta.

– ¿Hay que sacar lecciones de ese Gobierno?

Creo que sí. Por lo menos a mí me dejó grabado que los cambios hay que hacerlos con profundidad, pero también con apertura, con participación. Los campesinos todavía recuerdan la reforma agraria como algo trascendental. También con la política del Cobre, la creación del Ministerio de la Vivienda, la reforma educacional, la baja en el analfabetismo…. Fue una persona que dejó una huella muy profunda.

– ¿También respecto de la forma?

Y la forma en que se hicieron: dentro de la Constitución, dentro de las normas legales.

– ¿Cual es su diagnóstico de la situación económica del país?

Es muy importante reaccionar frente a una realidad donde hay un proceso de desaceleración. Lo malo sería enzarzarse en una discusión solo sobre cual es su origen y dónde está la responsabilidad. Lo importante es que los países hagan un buen diagnóstico y apliquen la receta que corresponde. En el caso chileno, creo que tenemos un cuadro que provoca algunos ruidos y expectativas por los cambios que se están haciendo. Pero creo que el país está en condiciones de enfrentar el ciclo recesivo en iguales condiciones que en 2008 y 2009.

– ¿Las mismas?

Tenemos una economía sana, un presupuesto equilibrado, una disciplina fiscal envidiable en cualquier parte, un endeudamiento bastante bajo, y lo importante es que lo público y privado se pongan a trabajar con reglas claras, que eliminemos ruidos. Inversión y ahorro. En eso me parece bien la línea del Gobierno de anticipar la ejecución presupuestaria, invertir principalmente en vivienda e infraestructura, la capitalización de Banco Estado y Codelco..

– ¿Es suficiente?

Me atrevo a decir que no basta con ejecutar el presupuesto en 100%. Yo haría una apuesta para mayor gasto en infraestructura en el Ministerio de Vivienda y en el de Obras Públicas, con cargo al superávit estructural. Hay que eliminar las trabas burocráticas que paralizan inversiones y dar una sensación de que el país camina.

– Más allá de que haya que mirar a futuro ¿cómo explica usted lo que está pasando?

Viene de antes, tiene un componente internacional importante, y hay algo de responsabilidad interna.

– En este escenario ¿cómo se debe abordar una reforma laboral?

Abriendo espacios de diálogo y de acuerdos sin que se vulneren los objetivos. El país no puede dejar de abordar la reforma laboral, porque sino se va a decir que es el fantasma pendiente. Pero hay que abordarla con mucha responsabilidad y no hacer de ella una cosa ideológica.

¿Está el ánimo para buscar acuerdos después de los “heridos” que dejó el protocolo?

En materia de reformas, sobre todo reformas estructurales, no es cosa de imponer una mayoría por tener una mayoría. Creo que eso se logró en la reforma tributaria, por mucho que haya dejado algunos heridos. Yo soy contrario a los lenguajes y a las políticas confrontacionales. No se es más progresista por ser más altanero o más agresivo.

– ¿Hay un giro en el Gobierno en materia económica? la reforma tributaria se presentó en un principio con un vídeo “en contra de los ricos”.

Personalmente creo que eso fue un error, tal como se planteó. El problema de la reforma tributaria no es una lucha entre ricos y pobres, sino que es un problema de equidad. De una vez por todas, hay que saber que vamos a hacer reformas, pero hay que abrir espacios de diálogo, de acuerdos, y buscar las mejores soluciones. No por tener un voto más yo tengo la razón.

– Está la percepción de que lo privado es algo “mal visto”.

Tenemos que erradicar el concepto de que la empresa en si misma es algo malo, o que el que haga algo es un potencial delincuente.

– ¿Hubo demora en hacer este cambio de discurso en que reivindica lo privado?

Por supuesto que creo que todo este debate de blanco y negro, de la aplanadora, provoca muchas veces situaciones de cierta reticencia, pero no creo que sea determinante para el tema de la inversión. La economía funciona, por supuesto, cuando la gente tiene confianza y se tienen expectativas positivas. Por supuesto colabora a impedir que la recuperación sea más rápida, por eso es que hay que eliminar todos los ruidos, este tipo de discusión que no tiene sentido.

– ¿Pero no faltó tomar esa decisión antes de que “empezara la tormenta”?

Los elementos venían desde antes. Ahora, efectivamente podríamos haber efectuado de una mejor manera. Pero nunca es tarde.

– ¿Cómo evaluó la intervención del ex Presidente Lagos en ICARE?

Se le dio la oportunidad de la coyuntura, le preguntaron algo y respondió lo que tenía que responder. Además, Ricardo Lagos no es una persona que esté detrás de una candidatura, tiene una postura de Estado, de largo tiempo, no como Sebastián Piñera.

– Él habló de que falta decisión política.

No creo que él haya hecho una crítica a un Gobierno determinado, y creo que se refería fundamentalmente a Infraestructura.

– Hubo gente que entendió que él hacía un llamado de atención al Gobierno.

No creo que haya estado en su espíritu. No quisiera caer en este tipo de afirmación, porque es perdernos nuevamente en el bosque.

Entrevista El Mercurio

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